
Faltan dos semanas para el nuevo Bafici. Yo antes le decía Festival de Cine Independiente; Bafici me sonaba a marca de algo polvoriento. BAFICI. AHORA CON QUITAMANCHAS. BLANCOS MAS BLANCOS. Marca de jabón en polvo.
Este blog se abrió hace cuatro años como uno del montón y el año pasado tuvo sus 10 días de fama. Es extraño, pero tenemos más exito y convocatoria con este fantasma que con proyectos más serios, por llamarlos de alguna manera. Algún blog de cine ya nos nombra junto con El Amante y La Lectora Provisoria. El anteaño Noriega nos nombró en el sitio de la revista y el año pasado alguno se enojó por un exhabrupto resentido.
Como siempre, aún no hay grilla del Festival. Pero hay de todo un poco. De retrospectivas y secciones paralelas no se mucho aún; si se que van a pasar películas del duo Powell-Pressburger, que si va a estar interesante, aunque Quintín dice que es más para cinemateca eso. Puede ser, pero el Festival hace años que viene dando lugar a material que ni es independiente ni nuevo, pero es lo más sabroso y que no hay que hacer colas ni morir en la multitud. Estaría ver Las zapatillas rojas en pantalla grande y copia nueva.
Después está Haynes con Kate Blanchett haciendo de Dylan, ahora que se habla mucho de él. Esa mina tiene una de las caras más plásticas del cine, es una roca suave, y se ve que le gusta experimentar con ella. Me acuerdo haciendo de Hepburn en El aviador.
Y no se esperen bajadas de líneas con el tema Macri, la cultura y la mar en coche. Por ahora el Festival existe, y punto. A menos que en el meeting point cuelguen cartoneros para que los palermitanos, entre película y película, se distraigan haciendo tiro al blanco, no se van a decir pelotudeces de más para quedar bien y políticamente correcto. Antes pasaron dos intendentes y todo fue igual, con sus pros y sus contras.
Y, ya que estamos: ¿Florencia Macri no presentó sus cortos para este Bafici?