// Somos La Vanguardia Iluminada Vs La Oligofrenia Progresista //

domingo, abril 17, 2011

El colmo

Escapo y siempre escapé de los comedores de pochoclos y de los que hacen ruido con la tapa de la botellita de agua o gaseosa, y la tragan de a sorbitos, haciendo sonidos con la garganta.
Me senté en el hall de Abasto a leer, luego de ver una película, y luego de años de escape, un pareja se me sienta al lado con un balde de pochoclos, enorme. Hijos de puta.

El acto de comer es inmundo, es el otro extremo de cagar y mear. Si estos dos últimos actos son privados, tragar alimentos también debería serlo. No exponer a nadie a sonidos de crocantes ni de pastosidades en la boca, mucho menos a sorbidas. Afortunadamente, la televisión, la radio y los equipos musicales llegaron hace décadas para cortar un poco eso. Y ni hablar del desayuno cerca de otras personas. Ese silencio apelmazado luego de dormir varias horas, de carrasperas y miradas perdidas, con la taza tentando al borde de los labios. Y la crocancia de la tostada, claro. Mejor, comer solos y no molestar a los oídos. Leí que esa molestia excesiva con los sonidos es síntoma de tener Síndrome de Hasperger, así que es algo más que se suma a mis sospechas.

No hay comentarios.:

DEMENTED FOREVER!

DEMENTED FOREVER!

Estos nos ven